¿POR QUÉ NO EN EL
PRESENTE?
Por Ahisha
Murriell Lucha
¿Por qué no en
el presente?, es lo que pregunte al leer “los siete saberes necesarios para la educación
del futuro” de Edgar Morin, ya que no solo debemos de pensar como puede ser
nuestro futuro, más bien debemos de actuar, a manera de mejorar en el presente
del cual somos participes.
Según Edgar
Morin: “Todo conocimiento conlleva el riesgo
del error y de la ilusión. La educación del futuro debe contar siempre con esa
posibilidad.” y a mi manera de ver, tiene sentido esa expresión y no solo en términos
educativos, ya que la vida misma tiene
errores e ilusiones, que no, nos permiten ver con claridad la realidad
en la que vivimos, lo peor aun es sumergirnos en el conformismo y pensar que
debemos de cierta manera pagar por nuestros errores.
“El egocentrismo, la necesidad de autojustificación,
la tendencia a proyectar sobre el otro la causa del mal hacen que cada uno se
mienta a sí mismo sin detectar esa mentira de la cual, no obstante, es el
autor.” lo cual, en cierta medida nos impide buscar la verdad, debido a que esa
búsqueda esta sujeta a la reflexión, a la crítica y corrección de errores. Siendo más fácil autojustificar
nuestras acciones en un “bien”, para los que nos rodean; imposibilitando de
esta forma convivir, sin ser destruidos por
nuestras ideas o acciones.
“Lo inesperado
nos sorprende porque nos hemos instalado con gran seguridad en nuestras
teorías, en nuestras ideas y, éstas no tienen ninguna estructura para acoger lo
nuevo. Lo nuevo brota sin cesar; nunca podemos predecir cómo se presentará,
pero debemos contar con su llegada, es decir contar con lo inesperado” por lo general, la naturaleza humana hace que nos
resistamos al cambio, ya que, mal o bien nos sentimos cómodos y seguros, la educación
debería de capacitarnos con la habilidad para detectar y corregir los errores e ilusiones en el trascurso de
nuestra existencia.
“¡Cuántos
sufrimientos y desorientaciones se han causado por los errores y las ilusiones
a lo largo de la historia humana y de manera aterradora en el siglo XX! Igualmente,
el problema cognitivo tiene importancia antropológica, política, social e histórica.
Si pudiera haber un progreso básico en el siglo XXI sería que, ni los hombres
ni las mujeres siguieran siendo juguetes inconscientes de sus ideas y de sus
propias mentiras. Es un deber importante de la educación armar a cada uno en el
combate vital para la lucidez”.
Como segundo
punto, debemos tener una educación que garantice el conocimiento pertinente; “La
educación debe favorecer la aptitud natural de la mente para hacer y resolver
preguntas esenciales y correlativamente estimular el empleo total de la inteligencia
general. Este empleo máximo necesita el libre ejercicio de la facultad más
expandida y más viva en la infancia y en la adolescencia: la curiosidad, la
cual, muy a menudo, es extinguida por la
instrucción, cuando se trata por el contrario, de estimularla o, si está
dormida, de despertarla.” Es algo con lo que no hemos crecido y que sin saber
muchas veces podemos repetirlo una y otra vez, muchas veces por
desconocimiento, otras por simple comodidad, ya que tratar de estimular la
mente de nuestros estudiantes implica, que nosotros como educadores vivamos en
un proceso de capacitación constante y actualizada, que podamos trasladar a
nuestras aulas para mejorar de esta manera el proceso de enseñanza- aprendizaje.
En tercer punto
destacable en el texto es que se debe de enseñar la condición humana, para Morin
“Conocer lo humano es, principalmente, situarlo en el universo y a la vez separarlo
de él, cualquier conocimiento debe contextualizar
su objeto para ser pertinente. «¿Quiénes somos?» es inseparable de un «¿Dónde
estamos» «¿De dónde venimos?» «¿A dónde vamos?».”
Si no sabemos, o,
no tenemos resueltas estas pregunta, es de pensar en que estamos haciendo en
nuestras aulas día tras día, porque no podemos enseñar lo que no somos en
realidad, tenemos que tener claro en donde estamos, de dónde venimos y a donde
vamos, La educación deberá mostrar el destino individual, social, global de
todos los humanos y nuestro arraigamiento como ciudadanos de la Tierra.
Otro gran reto
es enseñar la identidad terrenal,” El mundo se vuelve cada vez más un todo.
Cada parte del mundo hace cada vez más partes del mundo, y el mundo como un
todo está cada vez más presente en cada una de sus partes. Esto se constata no
solamente con las naciones y los pueblos sino con los individuos. Así como cada
punto de un holograma contiene la información del todo del cual forma parte,
también ahora, cada individuo recibe o consume las informaciones y las
substancias provenientes de todo el universo.” Debemos de reconocer la
individualidad y la diversidad del ser humano, solo así podremos brindar una educación
de calidad, que no solo sirva para que nuestros estudiantes salgan victoriosos
del sistema escolar, sino, para que esa victoria se traslade a su diario vivir.
Para ello, según
morin: debemos de enfrentar nuestras incertidumbres, La educación debe hacer
suyo el principio de incertidumbre, tan válido para la evolución social como la
formulación del mismo por Heisenberg para la Física. La historia avanza por
atajos y desviaciones y, como pasa en la evolución! biológica, todo cambio es
fruto de una mutación, a veces de civilización y a veces de barbarie. Todo ello
obedece en gran medida al azar o a factores impredecibles.
Pero la
incertidumbre no versa sólo sobre el futuro. Existe también la incertidumbre
sobre la validez del conocimiento. Y existe sobre todo la incertidumbre
derivada de nuestras propias decisiones. Una vez que tomamos una decisión,
empieza a funcionar el concepto
Lo
que me llama la atención que el sexto saber trata sobre enseñar la comprensión,
pero si, “En realidad, la incomprensión de sí mismo es una fuente muy
importante de la incomprensión de los demás. Uno se cubre a sí mismo sus
carencias y debilidades, lo que nos vuelve despiadados con las carencias y debilidades
de los demás.” Debemos de comprendernos a nosotros como individuos, como integrante
de un grupo social, en sí de la humanidad misma.
Hoy
en día es frecuente oír hablar sobre los demás y no en buenos términos de esa
manera, nos justificamos o tratamos de desmerecer el trabajo de otros,
criticando su trabajo o su forma o estilo de ver el mundo, pero ni siquiera
preguntamos de que forma podríamos ayudar, pero si, nosotros ni sabemos como
salir adelante ante las carencias o debilidades propias como vamos a poder
ayudar otros y por ello nos es mas fácil
tratar de desviar la atención hacia otros y con ello lo que logramos es que la
sociedad en si, se estanque en ese estadio de incomprensión.
El
séptimo saber del cual debemos de apropiarnos es sobre la ética del género humano,
la cual en si es una exigencia en nuestro tiempo. Como individuos somos parte
de una sociedad, la cual debe de
hacernos sentir identificados con ella y creo que eso, solo se logra, si
conocemos y enseñamos a como vivir en democracia y solo así veremos algún día
el cambio en nuestra sociedad.
Entonces,
¿Por qué no en el presente?, ya que si
queremos ver los efectos que producirían aplicar los siete saberes de Edgar Morín
y no solo en la escuela, ya que a mi manera de ver para que ella cambie debemos
primero cambiar nosotros como individuos y solo así será observable el cambio
en la sociedad, ya que todo lo que vivimos actualmente es culpa de nosotros
mismos ya que por comodidad o por miedo dejamos pasar mucha cosas que a la
larga crecen, se nutren y nos destruyen , sumiéndonos en un mar de quejas,
culpas y simplemente nos conformamos con la ilusión de que el futuro será mejor
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